Construir espacios no violentos para socializar y resignificar las acciones no violentas son claves para disminuir riesgos comunitarios.

Las y los jóvenes y adolescentes de Santo Tomás Ajusco, participantes en una intervención social para prevenir la violencia y el delito, detectaron como factores de riesgo asociados a la  violencia, el alcohol, el uso ilegal de las armas, la ausencia de vigilancia y los problemas familiares de maltrato.

 
 
   
 

 


El proyecto de la organización civil GENDES se propone sensibilizar a adolescentes y jóvenes, así como a familiares, docentes y líderes locales, sobre las consecuencias de la violencia y los actos delictivos en los proyectos de vida, después de identificar los factores de riesgo comunitarios.

 

Otro de los objetivos de la intervención es potenciar las capacidades comunitarias a través de herramientas para prevenir la violencia juvenil, desde la perspectiva de género, la construcción de masculinidades y la educación para la paz y los derechos para así impulsar mecanismos de integración de actores locales y procesos de participación social que generen la movilización de recursos a favor del desarrollo comunitario, en particular la prevención de la violencia juvenil en Santo Tomás Ajusco.

También aludieron de manera importante como una de las causas al machismo. Éste refleja un elemento cultural que causa la violencia en sus diferentes manifestaciones, “los hombres se creen superiores a las mujeres y las golpean” explicación que denota el sistema jerárquico de las relaciones sociales, políticas y económicas que toma como excusa la diferencia biológica sexual.

Por otro lado, el machismo es una manifestación de baja autoestima ya que se tiene que manifestar el poder, cuando se cree y se siente que se está perdiendo, lo que además habla del sufrimiento no sólo de la víctima sino del que agrede, esto es algo que también se debe considerar en el procesos de toma de conciencia en la comunidad para buscar soluciones hacia la construcción de una nueva forma de ser hombre, padre y pareja. De la misma manera, esta problemática afecta a la comunidad donde el machismo no sólo se manifiesta en las relaciones personales sino en las sociales y comunitarias, pues genera espacios violentos e inseguros.

Esta situación va endureciendo la identidad de la masculinidad tradicional,  la resolución violenta de conflictos, y la violencia en general, a tal grado que se ha naturalizado al justificarse como  parte de los usos y  costumbres comunitarias.

GENDES es una organización civil que trabaja desde las masculinidades impulsando procesos de reflexión, intervención, investigación e incidencia, para promover y fortalecer - en alianza con otros actores-  relaciones equitativas e igualitarias que contribuyan al desarrollo social.

 
 
 
 

 

Más información
Patricia Carmona
Coordinadora de Posicionamiento Público
55 84 06 01
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www.gendes.org.mx